Nos defendemos solos

Jueves 29 de Julio de 2010 Imprimir
Una abuela de 82 años esperó pacientemente frente al centro de salud Jorge Newbery durante casi dos horas, en el medio de una larga y fría mañana, la presencia de un empleado de una empresa distribuidora de gas que le vendiera una garrafa, cuyo envase los nietos le ayudaron a llevar.

En el lugar, la abuela se desayunó que debía tener –todos juntos - los 16 pesos que cuesta la carga, sin posibilidad de canjear los bonos sociales que el municipio le entregó a principio del invierno y que guardaba como un tesoro.

Como ella, otro centenar de vecinos se agolpó en el lugar para conseguir el combustible que, desde hace meses escasea en ésta y otras provincias.

Ante semejante revuelo de gente, el anuncio de una solución al problema y la presencia de los representantes del gobierno, los periodistas se acercaron al lugar y observaron lo que sucedía. Y hoy titularon: “Los funcionarios controlan en la calle la venta de garrafas”.

Efectivamente, ahí estaban al menos dos funcionarios del gobierno provincial, posando para la foto.

Pero faltaba contar algunos detalles: cien garrafas no alcanzan para una zona cuyos habitantes no cuentan con gas natural. Nadie sabe cuándo podrán volver los camiones ni tampoco porqué no controlan que el suministro se cumpla de manera normal y en los lugares donde se debe producir.

Tampoco se explica cómo es que se distribuyen bonos de compra que es imposible canjear. O porqué el ente regulador del gas no hizo nada concreto para revertir esta situación. Qué pasó con los controles anunciados y qué multas se les aplicaron a los especuladores.

Mientras tanto, otras abuelas y familias en localidades más chicas, en pueblos y ciudades alejados de la capital provincial siguen esperando el gas, cocinando a leña y arreglándoselas como pueden.

Y pensando que si ese es el control que el Estado puede hacer sobre las empresas concesionarias del servicio público y la defensa de los intereses de los ciudadanos comunes, que dejen nomás: nosotros nos defendemos solos.