Creció la cantidad de jóvenes que trabaja en cadeterías paranaenses
Desde la CTA estiman que son unos 700 los jóvenes que se dedican al rubro en Paraná. Más del 90% trabaja en negro. Algunos tienen que pagar un canon para acceder al empleo.
Jueves 29 de Julio de 2010
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El Simeca es el sindicato independiente de mensajeros y cadetes de Argentina. Tiene sede en distintas ciudades del país. En Paraná aún no hay ninguna filial. Hace dos años hubo un intento, pero no resultó.
Los datos que maneja el Simeca a nivel nacional son preocupantes. El gremio lucha desde hace años por regularizar la actividad. En Paraná el panorama es similar.
Los trabajadores que se desempeñan en este rubro sufren todo tipo de atropellos: trabajo a destajo, en negro, o como monotributistas, no gozan de aguinaldo ni vacaciones pagas, no tienen obra social, las agencias que los contratan en su mayoría los explotan, les quitan un porcentaje pro viaje, los llenan de trabajo, lo que provoca centenares de accidente de tránsito en horarios laborales.
Este es el panorama que se registra a nivel local. “La situación de precarización laboral que viven los empleados locales del rubro son alarmantes”, confirmó Ricardo Sánchez. Comentó que en Paraná hace dos años que no existe ningún agrupamiento gremial.
Las consultas se realizan ante CTA. El sindicato a nivel nacional se está expandiendo y en Paraná se lucha también para tener una sede. Mientras tanto hay una ordenanza municipal que regula la actividad de las cadeterías “pero no la de los trabajadores”, dijo y agregó que tampoco se cumple con los controles de los locales dedicados al rubro.
De acuerdo a los últimos datos que tiene la comuna hay un registro con 19 cadeterías habilitadas para funcionar en Paraná.
En 2007 el Concejo Deliberante promulgó una ordenanza -la Nº 8677- que regula su funcionamiento. La norma contempla condiciones para la habilitación, supervisión, control y responsabilidad de la actividad.
Asimismo, fija la obligatoriedad de inscribirse y registrar a los empleados, contar con una libreta sanitaria habilitante y la exigencia del seguro contra terceros. Pero esta norma no se cumple.
Los únicos aspectos que tienen en cuenta la comuna son las condiciones edilicias que se toman en cuenta para habilitar el local comercial.
Además del rubro, hay trabajadores dedicados al rubro que se desempeñan en forma independiente. Éstos trabajan “para determinadas empresas como pizzerías, farmacias, bancos y no son controlados por nadie”, dijo Sánchez.
Otro dato que reflejó indica que hoy para entrar a una cadetería los jóvenes tienen que cumplir un horario que sobrepasa las ocho horas pero con el fin de ganar más dinero hay empleados que trabajan de 8 a 13 y de 16 a 21.30. Ganan apenas un porcentaje de cada viaje. “No tienen un salario fijo. Reciben dinero si consiguen un viaje”, e incluso, dijo Sánchez, hay otro dato preocupante que es que algunos pagan un canon por día para poder trabajar. En otras cobran un porcentaje de cada viaje, que va del 30% al 50%.
En el otro sector también se registra que hay empresas de comida o farmacias que tienen sus propios cadetes, pero también contratan. “Tienen uno contratado y después llaman a las cadeterías si necesitan más”. Ocurre que para algunas empresas es más barato contratar a un cadete para un mandado particular que tener un empleado en blanco con sueldo fijo”.
Sánchez estima que son unos 700 los jóvenes que se dedican al rubro. “Cada día son más. La falta de trabajo en otros rubros determina que muchos se vuelquen a esta actividad. Como sólo basta con tener una moto y ésta se puede comprar y pagar en cuotas, el trabajo es fácil de conseguir”, dijo a Uno.
Más adelante agregó: “Ellos ponen su vehículo, pagan todos los insumos con los que trabajan y si sufren un accidente quedan desprotegidos”. Al respecto precisó que hay muchos accidentes. Los trabajadores, con el fin de ganar más dinero, hacen seis viajes por mañana, se apuran para llegar y eso genera accidentes.(UNO)
Los datos que maneja el Simeca a nivel nacional son preocupantes. El gremio lucha desde hace años por regularizar la actividad. En Paraná el panorama es similar.
Los trabajadores que se desempeñan en este rubro sufren todo tipo de atropellos: trabajo a destajo, en negro, o como monotributistas, no gozan de aguinaldo ni vacaciones pagas, no tienen obra social, las agencias que los contratan en su mayoría los explotan, les quitan un porcentaje pro viaje, los llenan de trabajo, lo que provoca centenares de accidente de tránsito en horarios laborales.
Este es el panorama que se registra a nivel local. “La situación de precarización laboral que viven los empleados locales del rubro son alarmantes”, confirmó Ricardo Sánchez. Comentó que en Paraná hace dos años que no existe ningún agrupamiento gremial.
Las consultas se realizan ante CTA. El sindicato a nivel nacional se está expandiendo y en Paraná se lucha también para tener una sede. Mientras tanto hay una ordenanza municipal que regula la actividad de las cadeterías “pero no la de los trabajadores”, dijo y agregó que tampoco se cumple con los controles de los locales dedicados al rubro.
De acuerdo a los últimos datos que tiene la comuna hay un registro con 19 cadeterías habilitadas para funcionar en Paraná.
En 2007 el Concejo Deliberante promulgó una ordenanza -la Nº 8677- que regula su funcionamiento. La norma contempla condiciones para la habilitación, supervisión, control y responsabilidad de la actividad.
Asimismo, fija la obligatoriedad de inscribirse y registrar a los empleados, contar con una libreta sanitaria habilitante y la exigencia del seguro contra terceros. Pero esta norma no se cumple.
Los únicos aspectos que tienen en cuenta la comuna son las condiciones edilicias que se toman en cuenta para habilitar el local comercial.
Además del rubro, hay trabajadores dedicados al rubro que se desempeñan en forma independiente. Éstos trabajan “para determinadas empresas como pizzerías, farmacias, bancos y no son controlados por nadie”, dijo Sánchez.
Otro dato que reflejó indica que hoy para entrar a una cadetería los jóvenes tienen que cumplir un horario que sobrepasa las ocho horas pero con el fin de ganar más dinero hay empleados que trabajan de 8 a 13 y de 16 a 21.30. Ganan apenas un porcentaje de cada viaje. “No tienen un salario fijo. Reciben dinero si consiguen un viaje”, e incluso, dijo Sánchez, hay otro dato preocupante que es que algunos pagan un canon por día para poder trabajar. En otras cobran un porcentaje de cada viaje, que va del 30% al 50%.
En el otro sector también se registra que hay empresas de comida o farmacias que tienen sus propios cadetes, pero también contratan. “Tienen uno contratado y después llaman a las cadeterías si necesitan más”. Ocurre que para algunas empresas es más barato contratar a un cadete para un mandado particular que tener un empleado en blanco con sueldo fijo”.
Sánchez estima que son unos 700 los jóvenes que se dedican al rubro. “Cada día son más. La falta de trabajo en otros rubros determina que muchos se vuelquen a esta actividad. Como sólo basta con tener una moto y ésta se puede comprar y pagar en cuotas, el trabajo es fácil de conseguir”, dijo a Uno.
Más adelante agregó: “Ellos ponen su vehículo, pagan todos los insumos con los que trabajan y si sufren un accidente quedan desprotegidos”. Al respecto precisó que hay muchos accidentes. Los trabajadores, con el fin de ganar más dinero, hacen seis viajes por mañana, se apuran para llegar y eso genera accidentes.(UNO)
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